Método para prolongar la vida útil de los motores diésel
El motor es el corazón del vehículo, y saber cómo mantenerlo en buen estado es uno de los aspectos clave del mantenimiento del vehículo. En primer lugar, debemos llevar a cabo un mantenimiento minucioso en cada periodo de revisión, lo que básicamente permite prolongar la vida útil del motor. Además, hay que estar atentos a estos tres problemas habituales del motor:
El desgaste del motor. Una situación como el arranque en frío (es decir, cuando el motor lleva seis horas apagado) provoca un desgaste inmediato por arranque en seco, lo que supone el mayor daño para el motor. Otra situación es el funcionamiento a altas revoluciones, lo que provoca que el aceite se diluya relativamente, situando al motor en un estado de semidesgaste; esta situación presenta signos que no se pueden ignorar.
Dos indicios de pérdida de aceite. Esto se debe a que existe una holgura entre la cámara de combustión y el cilindro, lo que provoca que el aceite se filtre hacia la cámara de combustión. Si hay indicios de pérdida de aceite del motor, lo fundamental es, en primer lugar, fijarse en si sale humo azul por el tubo de escape; a continuación, pasar la mano por el tubo de escape y comprobar si los dedos quedan grasientos y con olor a orgánico; si hay rastros de aceite, esto confirma que se está filtrando aceite hacia la cámara de combustión.
Envejecimiento de tres anillos de junta de aceite. Anillos de junta de aceite envejecidos: se producía una fuga de aceite , con pérdidas importantes; se observaban ligeros indicios de quemado de aceite; el cambio de aceite, junto con la adición de una cierta cantidad de agente reparador, puede solucionar el problema. Si las condiciones ambientales lo exigen, es necesario desmontar el motor.
El mantenimiento periódico implicará, sin duda, el cambio del aceite del motor y de tres filtros; además, las inspecciones rutinarias en tierra y las revisiones de rutina impiden que la detección oportuna de averías esté siempre vinculada a las habilidades necesarias para mantener el motor en buen estado de funcionamiento:
1. A menudo se producen problemas con las piezas de fijación. En los motores diésel o de gasolina, durante su funcionamiento, debido a los impactos y a las cargas desiguales, los pernos y las tuercas tienden a aflojarse fácilmente; por lo tanto, es necesario examinar minuciosamente todas las piezas relacionadas con los pernos para evitar daños causados por el aflojamiento mecánico a lo largo del tiempo. La holgura de las válvulas, el tiempo de inyección, la presión de inyección y el tiempo de encendido, entre otros parámetros, deben revisarse y ajustarse puntualmente para garantizar que el motor funcione siempre en buenas condiciones. Esto permite ahorrar combustible y prolongar la vida útil del motor.
2 conexiones: aceite, agua, gas y cuerpo. Si el combustible no está limpio, puede provocar un desgaste mecánico acelerado, aumentar el espacio entre juntas, causar fugas de aceite, goteos y baja presión de suministro; el espacio entre juntas se hace mayor e incluso puede provocar obstrucciones de aceite o tensión en los casquillos de los ejes, entre otros daños; si el ambiente contiene grandes cantidades de polvo, se acelerará el desgaste del cilindro, el pistón y los segmentos; si el agua de refrigeración no está limpia, la formación de incrustaciones impedirá la refrigeración del motor, la lubricación se deteriorará y el desgaste mecánico se agudizará; si la carcasa presenta suciedad, el contacto con la mano provocará su deterioro y reducirá su vida útil.
3. Asegurarse de que haya suficiente aceite, suficiente agua y suficiente aire. Si la gasolina y el aire no se suministran a tiempo o se interrumpen, se producirán dificultades para arrancar, una combustión deficiente, una pérdida de potencia, el motor no funcionará y otros síntomas de avería; si el suministro de aceite es insuficiente o se interrumpe, el motor sufrirá una lubricación deficiente, un mayor desgaste mecánico e incluso la aparición de signos de quemaduras; si no hay suficiente agua fría, se producirán altas temperaturas, pérdida de potencia, desgaste y una vida útil reducida.